Warm greetings to all my dear friends at Hive and Buskeria. Today I'm going to share my story dedicated to Pixie. As you'll see, she's a music teacher deeply committed to her work. This passion drives her to do things she's passionate about, things she's not obligated to do. I hope you enjoy it. So, let's begin. Buckle up, we're about to start.
Un cordial saludos para todos estimados y queridos amigos de hive y de Buskeria. Hoy les voy a compartir mi historia dedicada a Pixie. Como verán ella es una profesora de música muy comprometida con lo que hace. Eso le lleva a hacer cosas por la pasión que siente y por las cuales no está obligada hacer. Espero que sea de su agrado. Entonces ya podemos comenzar, abróchense los cinturones que estamos arrancando ya.
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Pixie always had a great admiration for music in general; she never had a favorite instrument or a preferred genre. She loved all music and every one of its facets. Because of this, she knew she couldn't be a singer or an instrumentalist. Nor could she learn to play every instrument and simultaneously play them in orchestras. The only way she found to balance everything was by experiencing music through teaching. That is, by being a teacher and instructing others to play, sing, and even dance. This way, she could encompass everything without necessarily having to do what she taught.
She trained as a teacher specializing in various musical subjects. In this work, she had the opportunity to live what she wanted and to feel the passion she had inside for music. She was very committed to what she did, which is why she demanded a lot from her students. She made sure they learned, and if she saw a student withdrawn and lagging behind the rest, she would dedicate herself completely to the class so that they would learn and not fall behind.
Pixie siempre tuvo una gran admiración por la música en general, nunca tuvo un instrumento favorito o un género preferido. A ella le gustaba toda la música y cada una de sus aristas. A causa de eso sabía que no podía ser una cantante o una instrumentista. Tampoco podía aprender a tocar todos los instrumentos y a la vez poder usarlos en orquestas. La única forma que halló de poder equilibrar todo fue viviendo la música desde la enseñanza. Es decir siendo profesora y enseñando a otros para que tocaran, cantaran y hasta bailaran. Así ella podía abarcar todo sin tener que hacer necesariamente lo que enseñaba.
Se formó como maestra especializada en varias materias musicales. En ese trabajo tuvo la oportunidad de vivir lo que quería y poder sentir la pasión que había en su interior por la musica. Era muy comprometida con lo que hacía por eso exigía mucho a sus estudiantes. Se esforzaba porque aprendieran y si vía a uno retraído y por detrás del resto en aprendizaje se volcaba por completo con en el clase para que aprendiera y no se quedara rezagado.
From her classes and her dedicated teaching style emerged many great musicians. Many of them went on to become renowned singers and instrumentalists. In Buskeria, she was known as the mother of music because of the sheer number of musicians she had trained at the school. These achievements led to her appointment as the school's director and head of musical culture for the Buskeria region. In these roles, she could coordinate with local authorities to create workshops and teach people of all ages who couldn't afford the specialized courses at the school.
She assigned a teacher to interested individuals to provide free lessons in a classroom at the school or in any available space in the city. These workshops also created numerous opportunities for the children of families who couldn't afford formal education to learn music. In fact, many singers emerged from the streets thanks to these workshops; some became street musicians, while others achieved great fame.
De sus clases y de su forma de enseñar tan comprometida salieron grandes músicos. Muchos de ellos llegaron a ser grandes cantantes e instrumentistas. En Buskeria se la conocía como la madre de la música por la cantidad de músicos que habían sido formados en la escuela con ella. Por todos estos resultados logró obtener el puesto de directora general de la escuela y jefa de la cultura musical de la región de Buskeria. En esos puestos podía coordinar con las autoridades locales para crear talleres y enseñar a personas de varias edades que no podían pagar el curso especializado en la escuela.
A las personas interesadas que iban apareciendo ella les asignaba un maestro para que diera clases de forma gratuita en un aula de la escuela o en cualquier lugar disponible en la ciudad. Estos talleres también crearon muchas oportunidades para que los hijos de personas que no podían pagar los estudios aprendieran musica. De hecho de las calles salieron muchos cantantes gracias a estos, algunos se convirtieron en músicos callejeros y otros llegaron a ser muy famosos.
As Pixie was the director, she didn't have to teach these workshops directly; she only taught at the school. But on one occasion, she attended one of them to personally supervise the work. It was the end-of-year ceremony, so that day the students who couldn't afford the classes were graduating. It was a lovely day with diplomas and laughter. But one of the young men was crying. He hadn't managed to pass the course; he learned more slowly than normal and didn't have much musical ability. And since he couldn't repeat the course because the students were replaced every year, he felt he had missed a great opportunity in his life.
When Pixie found out, she felt a deep sadness. Her passion for music led her to do something she wasn't obligated to do, but she felt bad for that young man who perhaps had a lot of talent; it was just that the workshop had been too short. So, with her own money, she paid for the boy's enrollment at the school so she could give him lessons personally. His co-workers told him not to bother himself about him, that in the end he didn't know much, and would only give him more work, but that made him even more eager to help him.
Como Pixie era la directora no tenia que enseñar en estos talleres directamente solo lo hacia en la escuela. Pero en una ocasión asistió a uno de ellos para personalmente supervisar el trabajo. Fue un día que era fin de curso, así que ese día se graduaban los estudiantes que no podían pagar las clases. Fue un día muy bonito con diplomas y risas. Pero uno de lo jovencitos estaba llorando. Y es que no había logrado aprobar el curso, aprendía más lento de lo normal y no tenia muchas habilidades musicales. Y como no podía repetir el curso porque cada año se cambiaban a los estudiantes por nuevos sentía que había perdido una gran oportunidad en su vida.
Cuando Pixie se entero de esto sintió mucho pesar en su interior. Su pasión musical la llevó a hacer algo por lo cual no estaba obligada, pero ella se sentía mal por ese joven que quizás tenía mucho talento solo que el taller había sido muy rápido. Por eso con su propio dinero pagó la inscripción del muchacho en la escuela, para así poder darle clases personalmente. Sus compañeros de trabajo le dijeron que no se molestara por él, que al final no sabía casi nada, y solo le daría más trabajo, pero eso le dio aún más deseos de ayudarlo.
She paid his school tuition and from then on, she patiently taught him every day, explaining each point with unwavering determination. She even gave him extra lessons at her own home. With all this effort, she succeeded in teaching him and turning him into an excellent musician. While everyone else saw him as lost, she saw talent and hope, and she was right. Seeing his great achievement confirmed for Pixie that music should be for everyone, because we all have a hidden singer inside us. No one knew what she had done for him, but that didn't matter; the satisfaction of teaching was her reward.
Le pagó la inscripción en la escuela y ella cada día a partir de ahí le dio clases con mucha paciencia y explicándole cada punto, determinada a enseñarle. Incluso le daba extra clases en su propia casa. Con todo este esfuerzo logró enseñarlo y convertirlo en un excelente musico. Mientras todos lo veían perdido ella vio talento y esperanzas y no se equivocó. Ver ese gran logro le confirmó a Pixie que la musica debe ser para todos, porque en nuestro interior llevamos un cantante escondido. Nadie se entero de aquello que había hecho por el, pero eso ni importaba, la satisfacción de enseñar fue su recompensa.
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