Ahora será difícil romper esa dependencia, al menos que la tasa flotante del BCC esté respaldada por la existencia real de divisas y no limite los montos de compra.
Es precisamente ese el eslabón débil de todo esto, no es creíble que el estado tenga una reserva de dólares y euros que satisfaga la demanda acumulada (que es simplemente abrumadora). El puente a través del rublo es tambaleante en el mejor de los casos, pero al menos como idea tiene un cierto sentido.
Coincido plenamente contigo, este es un tema al que habrá que volver una y otra vez a medida que evolucione. Muchas gracias por llegarte a mi post y por tus palabras.